sábado, 18 de octubre de 2014

¡BIENVENIDOS! 
HE AQUÍ EL PRIMER FORO INTERACTIVO PARA CORRECTORES DE ESTIL0 Y TRADUCTORES. Este espacio servirá para consultar dudas, aclarar conceptos, ofrecer opiniones, asesorar a principiantes y, ¿por qué no?, también a algunos experimentados.
Todos los que nos dedicamos a corregir los errores gramaticales (y a veces de aprendizaje)de otros sentimos, ciertamente, una gran satisfacción, pero a la vez gran frustración porque estamos conscientes de que pudimos mejorar el texto final... y no lo logramos, sea por falta de tiempo o, la verdad, algo de desidia.
Este oficio es uno de los más solitarios del mundo. No siempre tomamos las mejores decisiones, en especial porque tenemos encima la presión del editor o del autor, y las diferencias de criterio echan a perder nuestro trabajo. Pero también tenemos las presiones de la familia, si somos casados, o simplemente la necesidad de solventar nuestros gastos si somos solteros.
Aparte de las intimidades, también pretendemos aquí proporcionar pistas y sugerencias para todo aquello que conforma el mundo del corrector de estilo y el traductor: referencias bibliográficas, publicaciones y demás herramientas útiles para el oficio. Claro, no basta sólo escribir bien o reconocer los errores ortográficos o gramaticales, sino poseer esa preparación multicultural que da a este artista de las letras el criterio no impositivo que le permite captar los matices lingüísticos e idiomáticos que conforman el trasfondo conceptual de toda obra escrita. De ahí la importancia de aprender a "leer entre líneas", es decir, reconocer lo que todo texto no dice.
Evidentemente, los ejemplos deben formar parte fundamental de este foro, pues no es posible entender un caso aislado de corrección, sino, de nuevo, el contexto general de la obra. Nunca es lo mismo corregir una novela que un libro para niños, pues en general el lenguaje debe ser acorde al objetivo final del autor; sin más, cada obra tiene sus propias necesidades. Y, en este sentido, los casos extremos son los mejores para ejemplificar, pues ofrecen las claves necesarias para derivar, por decir algo, cierta conjugación. Tomemos, en esta instancia, el verbo satisfacer... pese a su en apariencia facilidad para conjugarse, muchos no saben hacerlo con propiedad. Y no hablemos de expresiones bizarras (por decir lo menos) como sin en cambio que se utiliza ignorantemente (también por decir lo menos) en lugar de sin embargo.
Igual que el lenguaje, la lengua, el habla mismos cambian, evolucionan, degeneran en torpezas y pecados de expresión oral y escrita, el corrector (mucho más el traductor) debe cambiar, aprender cada día y con cada obra y, por tanto, evolucionar hacia la excelencia de su labor y de su saber...
Mas nunca debe permitirse degenerar como lo hace la lengua; como mera adquisición de conocimiento, de datos, de curiosidades del habla, es admisible que sepa cómo hablan y escriben los incultos, pero jamás convertirse en uno de ellos. Casi por extensión, el corrector de estilo y el traductor son, si no sólidamente cultos, conocedores de todo el saber humano. Nótese que el principal defecto de cualquiera de estos profesionales sin título es una arrogancia exagerada, porque conocen de todo sin sufrir (a pesar de algunas deshonrosas excepciones) la degeneración profesional característica de los académicos, que no ven más allá de su cerrado ámbito de estudio o de labor. Presumiblemente, por saber un poco de todo (aquí no puede, no debe aplicarse el dicho de "aprendiz de todo y oficial de nada"), pues ha leído y conocido ideas, personajes, experiencias, procedimientos y eventos históricos, ambos pueden hablar de tú a tú con personas de una amplia gama de ocupaciones: de presidente del país para abajo, y además con conocimiento al menos básico de todo asunto vivido o por vivir en este universo conocido. No en balde a algunos los llaman "bibliotecas ambulantes", "maestro" o "licenciado".
Y sin embargo, si muove. Muchos también se pasan al bando contrario y proclaman su presuntuosidad sin ambages, en especial si tienen un titulito que los acredita como "nadólogos" egresados de la universidad "Fanfarria". A ellos basta demostrarles que, en realidad, no hay una sola universidad en el planeta Tierra que ofrezca cursos en corrección de estilo y que a muchos profesionales recién salidos de las aulas universitarias les sirve un carajo mostrar el papelito, porque no encuentran trabajo en su área.
Así, señores (es mera concordancia; también incluimos a las damas), para todo ello es este sitio, y para mucho más. Correctores somos y entre las edotoriales andamos. Bienvenidos...